Al analizar esta lectura creo que nos da otra visión en nuestra actividad docente. Primeramente el ver y sentirnos como maestros de humanidad, es decir, estamos trabajando en servicio de seres humanos.
Aunque pasemos años estudiando y tratando de adquirir conocimientos, no los podremos transmitir sin cometer errores. Es así como estos errores nos guiaran a una forma adecuada para comunicarlos, siendo esta nuestra principal función, ser buenos interlocutores. Y este proceso lleva tiempo y dedicación, misma que nos hace pensar y reflexionar para buscar nuevas formas de transmisión siempre buscando la curiosidad del educando.
No es permisible ser monótonos, por los demás y por nosotros mismos. Es cuestión de innovar, buscar nuestra creatividad y simpleza para hacer las clases más fáciles y divertidas. Si continuamos con los mismos apuntes, mismos ejemplos, hasta mismos chistes por siempre, terminaremos aborreciendo nuestra actividad. Y si nosotros no disfrutamos nuestra clase, como podríamos esperar que los alumnos la disfruten.
En sí, se trata de poner amor a nuestro trabajo y no dejarnos empolvar. Al escuchar “escuela”, no solo es de conocimientos científicos, es escuela de la vida. Los alumnos comparten su tiempo con compañeros y docentes, comparten tiempo, emociones, sentimientos, etc., mismos de los que nos contagian a nosotros y también nos dejan muchas lecciones de vida. Hay que aprender verdaderamente de ellas para buscar ser mejores.
El reto es mantener la inquietud y motivación de los alumnos por comprender su mundo, para que lo pueda vivir y disfrutar y sacar su mayor provecho. Por lo tanto siempre ligar sus conocimientos con su vida cotidiana, en que le puede ayudar y como puede mejorar. Así como nosotros en la labor de docentes, tener siempre visible nuestro objetivo de cada clase, que esperamos con ello y como hacer lo mejor para alcanzarlo. Los alumnos son razonables como nosotros, y nuestro plan de trabajo puede funcionar haciéndolos participes manteniendo un orden en un ambiente cómodo.
Es así como nuestro reto es muy grande y maravilloso. La vida me ha puesto en un lugar y momento preciso para ayudar a los demás. Y ahora como docente, es estudiar y prepararme con otra visión, ya no soy la alumna, necesito cambiar mi visión y prepararme para mis alumnos. Saber aterrizar en la forma adecuada estos conocimientos a su nivel para que puedan ser entendibles y aprovechados.
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Que tal Lourdes
ResponderEliminarMe parecen muy interesantes tus aportaciones y estoy de acuerdo contigo que nuestras clases no deben ser monótonas si no que innovadoras, divertidas, creativas, etc.
Porque de esta manera vas a llamar la atención de los alumnos, de esta manera, van a interesarse más por la materia y su aprendizaje va a ir aumento.
Recibe saludos